Estos países, con bajas tasas de superviviencia, "tuvieron que concentrar sus limitados recursos de salud en combatir enfermedades infecciosas y en mejorar la salud materno-infantil, mientras que sus servicios sanitarios no están equipados para prevenir, diagnosticar y tratar el cáncer", precisó el informe de la OMS publicado en "Noticias ONU".































