Dos brotes de triquinosis registrados en el noroeste de la provincia de Buenos Aires generaron preocupación sanitaria. Uno de los focos ocurrió en la cárcel de Junín, donde 18 personas privadas de la libertad contrajeron la enfermedad tras consumir un chorizo casero ingresado por una visita. El otro episodio afectó a más de 30 personas y derivó en la clausura preventiva de una carnicería.



































