Meryl Streep confesó que volver a interpretar a Miranda Priestly fue una experiencia desafiante tanto física como emocionalmente. La actriz de 74 años relató que hubo días del rodaje en los que se sintió “simplemente miserable”, a pesar de la emoción que le generó reencontrarse con el personaje que marcó un antes y un después en su carrera.


































