Marianela Brondino murió a principios de mayo de 2010 en una camilla de un sanatorio céntrico de la ciudad de Santa Fe. Agonizaba desde el 28 de abril, cuando fue víctima de un violento asalto en las calles de su barrio, Villa maría Selva. Su caso conmovió a toda la ciudad. Tenía 25 años, estudiaba, trabajaba en una panadería y tenía muchos proyectos. Anochecía cuando dos delincuentes trataron de arrebatarle su bolso y la hicieron caer de la bici. Su cabeza se rompió contra el pavimento de calle Gorostiaga, a la altura del 1900. Los médicos lucharon por días, pero nada pudieron hacer para salvarle la vida. Tras casi una década, uno de los presuntos asesinos será juzgado a partir del próximo 2 de diciembre.




































