Andrea Portillo tenía 45 años y vivía en la zona suroeste de la ciudad de Santa Fe. Se ganaba la vida ofreciendo sexo por dinero en el sur de la provincia, donde fue asesinada a principios de año. Los investigadores buscan pistas que puedan llevar al responsable de su muerte, pero las halladas hasta el momento no arrojaron luz al caso. Se realizaron allanamientos en domicilios de presuntos clientes de la mujer, en Santa Fe, Córdoba y San Lorenzo, pero no se encontró ningún elemento de interés. Las autoridades fijaron ahora una jugosa recompensa por información relevante que lleve al autor del hecho.




































