Trepó una reja, escaló un tapial y se metió en una casa del barrio Pro-Adelanto Barranquitas de donde se llevó dos celulares que estaban sobre la mesa del comedor. En la huida fue visto por una vecina que llamó a la policía que lo cercó y lo vio saltar desde un balcón de más de 4 metros. Corrió buscando refugio y terminó debajo de un auto estacionado, donde lo encontró la Brigada Motorizada.


































