Un compañero de escuela de Diego Fernández Lima se convirtió en el principal sospechoso por el asesinato del joven de 16 años, cuyos restos óseos fueron hallados enterrados en una vivienda del barrio porteño de Coghlan. El descubrimiento ocurrió en una casa lindera al chalet que años atrás alquiló el músico Gustavo Cerati.





































