Una investigación de la Justicia federal de Entre Ríos finalizó con allanamientos y la desarticulación de una secta, cuando sus líderes buscaban fugarse a Europa. En los operativos fueron rescatados menores de edad. Los arrestados prometían la bendición de Dios, pero en realidad se dedicaban a explotar y reducir a la servidumbre a personas en situación de vulnerabilidad.

































