Franco Damián Córdoba, de 32 años, fue condenado a seis años de prisión por un violento asalto a mano armada ocurrido en una vivienda de la ciudad de Frontera que casi termina en homicidio.
El hecho ocurrió en mayo de 2024. El autor del ataque se llama Franco Damián Córdoba y tiene hoy 32 años. Fue sentenciado este miércoles al finalizar un juicio oral.

Franco Damián Córdoba, de 32 años, fue condenado a seis años de prisión por un violento asalto a mano armada ocurrido en una vivienda de la ciudad de Frontera que casi termina en homicidio.
Este hombre fue sentenciado por tentativa de robo y también por intentar asesinar al propietario de la casa, que terminó con un balazo en el hombro, a centímetros del corazón.
La sentencia fue dispuesta por el juez Juan Gabriel Peralta, en el marco de un juicio oral que finalizó estes miércoles por la mañana en los tribunales de Rafaela (cabecera del departamento Castellanos).
El fiscal Martín Castellano, a cargo de la Unidad Especial Homicidios de la Fiscalía Regional, 5, representó al Ministerio Público de la Acusación en el proceso oral.
“Si bien aún no conocemos los fundamentos del juez, valoramos que Córdoba haya sido condenado tal como lo habíamos solicitado en nuestros alegatos”, dijo el funcionario luego de conocer la sentencia.
El episodio investigado sucedió en horas de la madrugada del sábado 4 de mayo de 2024, cerca de las 4, en un domicilio de calle Ángel Fantino al 800.
Según pudo demostrar la fiscalía, Córdoba forzó una de las ventanas del inmueble e intentó ingresar. Quería robar y llevaba consigo un revólver calibre .32.
El hogar pertenece a una pareja de laburantes, que se gana la vida en el rubro de la panadería y además tiene un kiosco en la vivienda.
“El propietario escuchó ruidos, salió a ver qué ocurría y fue sorprendido por Córdoba, quien lo amenazó con el arma y le exigió dinero”, relató Casellano.
Cuando la víctima opuso resistencia (le tiró un palo al delincuente), Córdoba abrió fuego. Disparó entre tres y cinco tiros. Uno de los proyectiles pegó en el hombro izquierdo del dueño de casa, a centímetros del corazón.
La familia evitó denunciar al autor del hecho al principio, por temor a represalias, pero finalmente apuntó contra él -un vecino del barrio- para que se haga justicia.
Córdoba fue condenado ahora como autor de una tentativa de homicidio y de una tentativa de robo, ambos delitos calificados (por haber sido cometidos con un arma de fuego).




