"A estos giles hay que robarles para sacarles plata", comentó a sus cómplices uno de los veinteañeros que intentaron asaltar a una pareja de barrio Candioti la tarde del domingo 12 diciembre. Todavía tenían los dedos pintados, ya que acababan de ser identificados por intentar prender fuego un árbol. Firmaron juicios abreviados, y fueron condenados por el juez Nicolás Falkenberg.































