En las últimas horas, la Gendarmería Nacional desalojó a la última familia que habitaba en el predio de la ciudad de Ceres en el que varios chicos se intoxicaron con plomo. La medida había sido dispuesta esta semana por la justicia federal, al igual que la "inmediata clausura preventiva" de las abandonadas instalaciones. Además, ordenó que el lugar sea evacuado y que la mencionada fuerza de seguridad nacional se encargue de custodiar el peligroso sitio para evitar el ingreso de cualquier persona. La resolución fue firmada por la magistrada subrogante rafaelina Sylvia Raquel Aramberri, quien de esta manera hizo lugar a lo solicitado por el fiscal federal Jorge Gustavo Onel, también subrogante en la cabecera departamental de Castellanos. Las personas que habitaban allí fueron reubicadas en un refugio que posee el municipio local.


































