Cuando entraron en el perímetro del penal, en el espacio denominado «camino patrulla», estas personas, que portaban un revólver, una pistola ametralladora FMK3 calibre 9 mm, una pistola calibre 380 y una pistola calibre 11.25, comenzaron a disparar contra los empleados penitenciarios de seguridad externa que se encontraban apostados en las garitas de seguridad. Luego de recorrer casi 200 metros (y tras haber sobrepasado cuatro garitas de seguridad), se apostaron debajo de la garita 5 del Módulo D, y mientras 2 de ellos continuaban efectuando disparos contra el personal policial, el restante –identificado como Walter Soraire– realizó un corte con la amoladora en otros dos cercos del tejido alambrado y en ese momento recibió un disparo y resultó fallecido. Los 8 presos que lograron llegar hasta ese lugar huyeron, junto a las 3 personas que facilitaron la fuga. Otros siete internos que estaban por evadirse lograron ser detenidos por personal policial y penitenciario.