El humo de la noche anterior todavía parecía flotar en el aire cuando amaneció este jueves entre comentarios de lo sucedido. El incendio que se inició detrás del Hogar José Manuel Estrada dejó un saldo de tensión, sobresaltos y un barrio movilizado. Los 12 niños que viven en la institución pasaron horas de angustia, aunque —con ayuda de cuidadores y funcionarios— terminaron la velada en una improvisada pijamada que buscó convertir el miedo en juego.


































