Un hombre de 35 años murió durante la madrugada de este domingo mientras se encontraba aprehendido en la Seccional Octava de la ciudad de Santa Fe. El caso fue caratulado como “investigación de muerte” y quedó bajo la órbita del Ministerio Público de la Acusación, con intervención de la Policía de Investigaciones (PDI) y Asuntos Internos.
La víctima fue identificada como Mauro Daniel González, domiciliado en barrio Yapeyú, quien estaba detenido desde la tarde del sábado por atentado y resistencia a la autoridad.
Según se supo González había sido aprehendido el sábado 17 de enero a las 14.20, tras un procedimiento del Comando Radioeléctrico. Luego de quedar alojado en los calabozos de la dependencia ubicada en avenida General Paz al 7300, fue examinado por el médico policial de turno antes de su ingreso.
El diagnóstico preliminar habría indicado consumo de alcohol y presuntas sustancias ilícitas, sin que se dispusiera su traslado a un centro de salud en ese momento.
El pedido de libertad y el hallazgo
Durante la madrugada del domingo, cuando el personal se disponía a trasladarlo al penal transitorio para otorgarle la libertad, los efectivos advirtieron que el detenido no respondía a los estímulos. De inmediato se solicitó una unidad sanitaria a través del 911.
Muerte dudosa en la Seccional 8va. Foto: archivo El LitoralEl primer aviso quedó registrado a la 01.41, cuando desde la Seccional Octava se informó sobre un aprehendido descompuesto. Sin embargo, a las 02.06, el personal volvió a comunicarse por frecuencia radial indicando que la ambulancia aún no había arribado y que el hombre aparentemente se encontraba sin signos vitales.
Al arribar los servicios de emergencia, se constató el fallecimiento.
Intervención de Asuntos Internos
El deceso fue diagnosticado como muerte dudosa. Una de las hipótesis iniciales apunta a una broncoaspiración, aunque se aguardan los resultados de la autopsia para determinar con precisión las causas.
Fiscal Estanislao Giavedoni. Foto: archivo El LitoralPor disposición del fiscal Estanislao Giavedoni, se activó el protocolo correspondiente para casos de fallecimientos bajo custodia. Intervino la División Científica Forense de la PDI, personal de Asuntos Internos, División Judiciales de la URI y autoridades policiales de la zona.
Se aplicó el Protocolo de Minnesota (preservación del cuerpo y la escena) y se recomendó la realización de la autopsia.
Además, se ordenó el relevamiento del libro de guardia y anexos correspondientes al horario en que se presume ocurrió el deceso.
El cuerpo quedó bajo custodia policial hasta la llegada de la morguera judicial para su traslado y posterior autopsia.