Cristian Andrés Abrigo, un efectivo policial que trabajaba en el Centro de Monitoreo de la capital santafesina, desapareció el pasado 28 de febrero y hasta el momento no hay rastros de su paradero. La investigación, que en un principio manejaba la hipótesis de una fuga voluntaria, ha tomado un giro más inquietante con la detención de dos hombres vinculados al caso.



































