Las piedras empezaron a volar el martes de la semana pasada por la noche. La manifestación llevaba algunas horas y adentro del jardín N° 1.000 de Virrey del Pino (La Matanza), siete docentes y varios administrativos quedaron encerrados. Cuando llegó la Policía para custodiar la salida, en vez de ayudar, todo empeoró.



































