El asesino de Cristina Olivares, la mujer que fue apuñalada unas 163 veces en 2012, fue sorprendido cuando visitaba a sus padres en su casa de Rawson. Se trata de Miguel Ángel Palma, cuyo femicida fue beneficiado por la Justicia con un permiso especial para salir del Servicio Penitenciario de Chimbas. El sujeto está condenado a prisión perpetua y la situación generó un fuerte repudio de los padres de la víctima.


































