"Este desastre no es nuevo... tiene más de 20 años. Desde entonces y hasta ahora me cansé de reclamar en todos lados y nadie me escuchó. Esos chicos viven en condiciones deplorables. Sin comida, sin ropa..., tienen frío y hambre. Nunca nadie vino a ayudarlos. Ni una asistente social... nadie", dice con contundencia Mirta, la abuela de los menores que permanecen en estado de abandono dentro de una vivienda en barrio Roma.



































