En los confines rurales que separan el distrito de Colonia San José con Santo Tomé, a la altura del kilómetro 9 de la Ruta Nacional 19, la escena parecía extraída de un guion cinematográfico demasiado cruel para ser ficción: una Renault Trafic blanca, reducida a una carcasa negra, humeaba todavía en la mañana del martes.



































