Este jueves se cumple un año del crimen de Julio Cabal. Julito tenía 29 años. Le gustaba el rock pesado, tocar la guitarra y escribir poesía, entro otras cosas. Trabajaba en el negocio que su familia tenía en la zona céntrica de la ciudad de Santa Fe, una fiambrería de Urquiza al 2200. Ahí fue asesinado. Un delincuente le dio un balazo en el pecho. "La verdad que se me hizo eterno este tiempo sin Julito. Los silencios se agrandaron", dice Inés, su mamá.


































