Ampliaron la atribución delictiva al adolescente investigado por la brutal agresión a una vecina de barrio Coronel Dorrego, en el norte de la ciudad de Santa Fe.
Reimputaron al adolescente de 17 años señalado como quien el pasado abril agredió con golpes de puño y botellazos a la mujer, todo con el fin de sustraer su teléfono celular.

Ampliaron la atribución delictiva al adolescente investigado por la brutal agresión a una vecina de barrio Coronel Dorrego, en el norte de la ciudad de Santa Fe.
Se trata de C.J.A., de 17 años, quien fue reimputado ante el juez penal juvenil Héctor Aiello, en una audiencia que tuvo como objetivo principal ajustar el hechos endilgados a la nueva evidencia recabada por la fiscalía, especialmente a través de la declaración de la víctima.
La causa está en manos del fiscal Francisco Cecchini, integrante de la Unidad Fiscal Especializada en Responsabilidad Penal Adolescente (UFERPA) del Ministerio Público de la Acusación (MPA). La defensa del adolescente está a cargo de la Dra. Andrea Alberto, del Ministerio Público de la Defensa (MPD).
C.J.A. permanece alojado en un Establecimiento Socioeducativo de Puertas Abiertas (ESPA) desde el 27 de abril, lo que implica una medida de régimen semiabierto. Esta cautelar será objeto de una revisión obligatoria antes del próximo 22 de julio, fecha en la que se evaluará si el joven continúa bajo el mismo plan o si se producen modificaciones en su situación procesal.
El hecho que se le atribuye a C.J.A. ocurrió la mañana del 25 de abril de 2026, alrededor de las 9. Según la atribución delictiva, el adolescente ingresó al domicilio de la víctima, ubicado en la zona de calle Alberdi al 8300.
Una vez dentro, el joven habría agredido físicamente a la mujer, primero golpeándola con sus puños en la zona de la nuca, lo que provocó que cayera al suelo. Lejos de detenerse, el agresor habría tomado una botella de vidrio para golpearla reiteradamente en la cabeza, causándole un traumatismo de cráneo con hematomas severos en la zona orbital.
En la investigación consta que el imputado conocía a la víctima con anterioridad al ataque. Según se pudo establecer, la mujer presta colaboración en una institución social donde el joven habría tenido contacto con ella.
Tras la agresión física, C.J.A. se habría apoderado de un teléfono celular marca Redmi C 14 de color verde que se encontraba sobre una mesa, para luego darse a la fuga.
La fiscalía imputó al adolescente como autor de un "robo calificado por el uso de arma".
Para sostener la nueva atribución delictiva, que no supuso una modificación sustancial de hechos -sino que agregó detalles-, resultó fundamental la entrevista realizada a la víctima, quien durante los primeros momentos de investigación no había podido brindar su testimonio. La mujer pudo identificar al agresor debido a la relación previa mencionada.
También se incorporaron a la causa otros testimonios, así como las imágenes captadas por las cámaras de videovigilancia de una vivienda cercana al lugar del hecho, que habrían registrado movimientos del sospechoso.
La investigación continuará abierta hasta que el fiscal presente su acusación.




