Uno de los miembros de la banda liderada por Isaías Cepeda Bello, alias el “Terri”, fue condenado este viernes. Fabián Jesús Pereyra admitió su culpabilidad en un juicio abreviado realizado en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.
Pereyra reconoció haber formado parte del grupo criminal, cuya existencia salió a la luz tras el crimen de Lorena Orduña y el tiroteo que le siguió en diciembre de 2023.

Uno de los miembros de la banda liderada por Isaías Cepeda Bello, alias el “Terri”, fue condenado este viernes. Fabián Jesús Pereyra admitió su culpabilidad en un juicio abreviado realizado en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.
La condena fue como miembro de una asociación ilícita que aterrorizó el noroeste de la ciudad con balaceras, robos y homicidios. Si bien no se lo pudo vincular con la comisión de alguno de los hechos, sí se lo encontró en el aguantadero donde se escondía Cepeda Bello y tenía en su posesión un arma utilizada por la banda.
El hombre de 23 años ya contaba con una condena de enero de 2024 por la tenencia del arma en cuestión, por lo que la nueva pena se unificó con la anterior. La sentencia dispuesta por la jueza penal Celeste Minniti fue de 6 años de prisión efectiva.
La resolución puso fin a una parte de la investigación dirigida por la fiscal Laura Urquiza, que buscó arrojar luz sobre una peligrosa organización criminal que operó entre septiembre de 2023 y enero de 2024, centrando su actividad delictiva en los barrios La Loma, Scarafía y Santo Domingo.
La fiscalía y el defensor público Nicolás Mosconi arribaron al acuerdo de juicio abreviado, que fue presentado y resuelto este viernes en audiencia.
La existencia de la banda dirigida por Cepeda Bello salió a la luz con el crimen de Lorena Orduña. El 26 de diciembre de 2023, la mujer se trasladaba en moto junto a “Terri” cuando fue alcanzada por un disparo. Él, que era su pareja, la abandonó sin vida en la vía pública y tramó rápidamente cómo vengarse.
Se subió a un auto junto a tres cómplices y, al llegar a calle Risso al 4100, abrieron fuego contra una vivienda donde presumían que se encontraban los responsables del ataque a la joven, miembros de una banda rival.
La situación escaló rápidamente cuando un móvil policial, que patrullaba la zona debido al reciente homicidio, advirtió la presencia del vehículo sospechoso. Se inició entonces una persecución con intercambio de disparos que terminó abruptamente en las inmediaciones de Servando Bayo y Alberti, donde el vehículo en el que escapaban cayó en una cuneta al colisionar con el móvil policial.
Fue entonces que, en paralelo a la investigación del crimen de Orduña, comenzaron a indagar sobre la banda del “Terri”, quien había recuperado la libertad tres meses antes.
La investigación fiscal describió a la organización como una asociación ilícita estable y organizada que buscaba el "control territorial" del noroeste de la ciudad a través de métodos violentos.
La fiscalía detalló que la banda generaba recursos económicos mediante el "robo de motos que luego eran vendidas, utilizadas en hechos delictivos o bien devueltas a través de los denominados rescates", además de la venta ilegal de armas y estupefacientes.
La caída de Pereyra se precipitó el 9 de enero de 2024, en el marco de una serie de allanamientos realizados para desarticular la banda de Cepeda Bello. Los encontraron juntos, en una vivienda utilizada como “aguantadero” por el grupo criminal. Al ingresar el personal policial, el “custodio” se estaba durmiendo en una cama con un arma 9 mm.
Lo que inicialmente parecía una simple tenencia ilegal de arma de fuego tomó un giro cuando las pericias balísticas arrojaron resultados positivos. Se determinó que esa misma pistola 9 mm había sido utilizada en al menos dos hechos violentos.
La pesquisa permitió acreditar que Pereyra "poseía y brindaba ese arma para la ejecución de distintos hechos por parte de esa banda", lo que llevó a la condena como miembro de la asociación ilícita.




