Fue el partido más corto de una noche que se hizo larga. Noche triste para todos, sin excepción. “Duele mucho que digan que no queremos a Colón, ¡cómo no vamos a querer a Colón! Se pueden cometer errores, pero uno siempre trabaja por el bien del club”, le comentaba un directivo sabalero a El Litoral en la gélida y solitaria mañana del Brigadier López. ¿Rumores?, por doquier. Desde que el técnico se iba sea cual fuere el resultado final, posibilidad de adelanto de elecciones, la renuncia de algunos integrantes de la directiva vinculadas al MPS (Movimiento Popular Sabalero) y el “colmo de los colmos”: antes del partido, mientras Mitre hacía una entrada en calor enérgica, Colón parecía ensayar de qué manera iba a jugar los minutos que faltaban tirándole centros a los tres “9” dispuestos por Yllana hasta que se empezaron a insultar entre los propios jugadores y hubo un intento de agresión entre ellos que fue rápidamente disipado.


































