Todos quieren ser campeones, todos quieren sumar estrellas y todos saben que si se ponen la camiseta de un grande, la exigencia crece. Ni los de Boca ni los de Racing van a rifar prestigio por más que Boca sea el último bicampeón del fútbol argentino o que en Racing se hayan olvidado de aquélla larga sequía de 35 años sin logros locales (y un descenso) para gritar dos veces campeón en los últimos tiempos, de la mano de Diego Cocca y el Chacho Coudet. Más todavía, de allí sale un finalista. Pero los que más añoran un título son los otros dos, con distintos condimentos. Colón, porque nunca ganó un campeonato; e Independiente, porque hace 18 años y medio que no logra un título nacional, igualando aquella sequía de River –que se rompió en el 75 con el equipo de Labruna- aunque los últimos tiempos hayan tenido el maquillaje de un par de éxitos a nivel continental, el último con Ariel Holan.


































