Se va la última pieza del relojito suizo que inventó en pandemia un tal Eduardo Rodrigo Domínguez en el inolvidable Colón Campeón. Como le pasó a muchos hinchas y socios de Colón, quien escribe estas líneas de despedida siempre fue crítico con las condiciones del cordobés Christian Bernardi. Hoy no me pone colorado decirlo ni escribirlo: me ganó/nos ganó la pulseada. Seis años después...181 partidos después...21 goles después...una vaselina en la final con Racing, este silencioso cordobés se va totalmente consagrado con la camiseta de Colón. Su próximo destino será el Fortaleza de Brasil, un club que siempre adoró argentinos, que idolatra a Juan Pablo Vojvoda en la banca como DT y que tiene al tatengue Emanuel Brítez en gran nivel defensivo. La cláusula gatillo sale por el valor de un año de contrato, pero además el cordobés resigna una deuda con Colón.




































