Mes de julio del año pasado. Cancha de Gimnasia. Día de frío y nublado. Debuta Rondina como entrenador de Colón en un desteñido 0 a 0. Minutos previos al partido y una larga charla con Gustavo Ingaramo, uno de los vicepresidentes de Colón. Ya se había consumado la eliminación de la Copa Libertadores a manos de Talleres y comenzaba una nueva etapa que no fue buena en aquella segunda mitad del año. Todo apuntaba a la falta de un buen recambio en un plantel que un año antes había obtenido el título de campeón. Y en consecuencia, la pregunta al vice:



































