Iván Delfino debió tomar decisiones obligadas. Primero fue la lesión de Axel Rodríguez, pero lo más preocupante fue lo de Toledo, que cayó pesadamente en una acción en la que el árbitro no cobró ni siquiera infracción. El delantero sufrió un corte en el rostro, le colocaron de inmediato un cuello ortopédico y lo sacaron en camilla, directo a la ambulancia.




































