Lucas Beltrán no jugará más en Colón. El envío de la carta documento en la que renuncia a sus derechos laborales lo ha colocado en una situación en la que ya se lo puede considerar ajeno a la institución. Evidentemente, esto ocasiona un perjuicio para Colón, ya que el contrato del futbolista vence el 31 de diciembre y River contaba con una cláusula de repesca (restitución del jugador) al 30 de junio. El principal problema radica en que este sábado 25 de junio, a las 19, Colón y River tienen que presentar sus listas de buena fe para lo que resta de la Copa Libertadores. Y por eso el apuro de River porque Colón lo ceda antes de esa fecha y así poder sumarlo al plantel de Gallardo, que sigue buscando delanteros más allá de los cinco goles que su equipo convirtió el domingo en Santa Fe ante Unión (venía de una sequía de tres partidos sin marcar). Colón tenía una opción de compra (¿10 "palos" verdes?) que también podía ejercer, pero al haber rescindido unilateralmente el vínculo con Colón, esto ya es imposible (al margen de lo abultado de la cifra).


































