La gente dio su veredicto. Falcioni se fue entre silbidos, reclamos, insultos y la bronca generalizada. Los jugadores, aplaudidos. En realidad, en esa reacción había reconocimiento para los que le dieron al hincha la gran alegría del año pasado. No era por la actuación, que fue realmente mala. Colón no dejó nada, con un planteo inicial sorprendente y equivocado, sin plan B y jugando a nada durante gran parte del encuentro, tirando centros en forma reiterada como único argumento de ataque.


































