¿Está o no en duda el inicio de la Primera Nacional?
Afa no arregla con la TV pero en Colón no hay dudas: el 14 arranca
El fin del contrato de la Afa con TYC/Clarín abrió el juego para la búsqueda de otros oferentes que aseguren un fuerte incremento en este deprimido rubro que tienen los clubes como ingreso. Hoy, la TV no está asegurada, pero el torneo tiene que empezar.
Afa no arregla con la TV pero en Colón no hay dudas: el 14 arranca
Colón jugó su último partido en los primeros días de octubre, cuando venció al CADU de local. Pasaron exactamente cuatro meses desde ese momento. Y más allá de que este prolongado paráte se debió a la pésima campaña y al hecho de no haber ingresado ni siquiera en el amplio lote de equipos que jugó por el segundo ascenso, también mucho tiene que ver la estructura actual de los campeonatos en el fútbol argentino, que sin dudas pone en jaque las economías de los clubes y ahuyenta a los socios.
Todavía no se sabe qué empresa se hará cargo de la televisación de los partidos y el monto que pagará a la Afa. Hasta el año pasado, el reparto era de “migajas”. Quizás, para algunos clubes muy humildes y con escasas pretensiones, los 40 millones de pesos mensuales sirvan para algo. En el contexto de lo que significa el sostenimiento de una planilla de sueldos de un club que aspira a pelear arriba y a ser protagonista, es poco. Muy poco.
La gente se pregunta si el torneo va a empezar el fin de semana del 14 de febrero. Y la respuesta es SI. En Colón no tienen ninguna comunicación acerca de un nuevo aplazamiento, pues esta demora en el arreglo con las empresas de TV ya hizo que el torneo no empiece el fin de semana que se avecina, sino que se postergue por uno más. Pero la realidad es que el torneo debe iniciarse. Y si Afa prometió incrementos a los clubes, que se haga cargo de ese ingreso hasta que se llegue a un acuerdo.
Afa pidió 72 millones de dólares por los derechos de televisación de todo el ascenso (Primera Nacional, Primera B Metropolitana y Federal A). Propuso hacerlo en tres “bloques” de 20 partidos cada uno. Es decir, venderle a tres empresas la cantidad de 20 partidos por semana y que se repartan, entre ellas, los casi 60 partidos que se calculan entre todas las categorías. Bajo estas condiciones, no se presentó nadie.
El segundo paso fue bajar a 24 millones, pero dividiendo los derechos en tres partes: TV paga, TV abierta y streeming. Allí apareció la oferta de Clarín por 8 millones de dólares, pero solo para televisar la Primera Nacional y quizás algo muy puntual de la B Metropolitana. Primera conclusión: lo verdaderamente seductor es la máxima categoría de ascenso.
AFA aún no cerró la TV tras el fin del contrato con TyC/Clarín, pero no habrá postergación.
Desde Afa se dejó trascender luego que el Grupo Octubre (Canal 9 y Argentina 12) pagaría por los derechos de TV en conjunto (abierta y paga) más de 8 millones, pero menos de 16. Segunda conclusión: a los 24 millones no se podía llegar si es que realmente ese grupo (Octubre) ofertaba una cifra que permitiera acercarse a lo pretendido.
Desde el año pasado se mencionó la chance de que los partidos del ascenso se televisen a través de una plataforma: AFA PLAY. Con esa plataforma, le resulta imposible poder cubrir la totalidad de los partidos.
A todo esto, TYC/Clarín se mantiene en la oferta realizada, sabiendo que Afa está contrarreloj, que el torneo debe empezar de una buena vez y que debe cumplir la promesa que le realizó a los clubes de aumentar el cachet televisivo.
AFA pidió US$72 millones por TV del ascenso; el plan por “bloques” no tuvo oferentes.
¿Y entonces?, ante este cuadro de situación, Afa (que cuenta con grandes ingresos económicos), tendrá que abrir su propia caja para cumplir con aquel compromiso asumido con los clubes, que la pelota empiece a rodar y que también los clubes puedan recaudar (hay venta de abonos, cuota societaria, palcos y plateas, venta de entradas en los partidos y venta publicitaria que hay que cuidar y que hoy representan el mayor ingreso en las instituciones).
El gran problema será con la gente, que se podría ver privada de ver a su equipo por TV como viene ocurriendo en los últimos tiempos. O bien tendrá que prepararse para que el sistema sea el mismo de Primera, donde hay que pagar un abono para ver los partidos. Hoy, como se presenta el cuadro de situación, el torneo arranca sin la confirmación de que los partidos sean televisados.
El presidente José Alonso puede hablar con propiedad porque participó de muchos procesos, que fueron generalmente distintos porque el club estaba en Primera. El mencionaba el “famoso” 33, 33 y 33. Es decir, 33 por ciento de los ingresos es por recaudación de socios y venta de palcos y plateas, 33 por ciento por derechos de TV y 33 por ciento por venta de jugadores.
Colón lleva cuatro meses sin jugar: su último partido fue a inicios de octubre ante CADU. Crédito: Manuel Fabatía.
De estos ítems, a Colón solamente le quedó el primero. Venta de jugadores no hay desde hace un tiempo y apenas ingresó algo por el préstamo de Talpone, más allá de los más de 800 mil dólares que Platense le debe por Picco y lo que debe cobrarse aún de Forneris. Y la TV representa un porcentaje escasísimo si se lo compara con la planilla de sueldos del plantel profesional.
La pelota tiene que rodar, porque, además, todo esto se enmarca en un contexto en el que la Afa se encuentra sumergida en una “pelea” con sectores del poder (gobierno y algunos medios influyentes) que se hacen sentir en una negociación que tiene un fin muy loable (aumentar los ingresos de los clubes) pero cuya posibilidad de éxito en la gestión se observa, hoy, un poco lejana.