Tres victorias consecutivas, puntaje ideal, ocho goles a favor y cero en contra. Los números son elocuentes, suficientes para que un entrenador esté plenamente satisfecho. Sin embargo, Eduardo Domínguez se da el tiempo de mencionar a los jugadores que tiene afuera. Habla de Bianchi, habla de Delgado, habla de Ferreira, habla de Bernardi y habla de Morelo. Tres de los cuatro -por Ferreira no podría ser tan contundente- tienen "chapa de titulares". Sin embargo, encontró respuestas en Garcés -ahora expulsado-, en Piovi, en Escobar (por estos dos últimos, estando Delgado en condiciones daría la impresión de que se disputarían el puesto de carrilero) y ha tenido capacidad de gol en los delanteros (sobre todo en Leguizamón y Sandoval).


































