No fue por la reacción y expulsión de Delgado, quizás tampoco por el canto de la gente de River hacia la de Colón (“equipo chico la p… que lo parió”), sino por la reacción desde ambas parcialidades, tirándose con botellas de plástico con agua desde un lugar al otro (una de ellas impactó en la cabeza de un pequeño), que no sólo obligó al desalojo rápido de ese sector (donde confluyen la platea este de Colón con la popular norte de River) sino que impulsó a la policía a agilizar la salida de los simpatizantes sabaleros una vez concluido el partido.



































