Pasó el primer temblor de la temporada que significó para Colón el esperado y demorado debut ante el Deportivo Madryn, con un abstinencia de más de cuatro meses sin jugar a la pelota. La sede, que se ajustó al viejo término de “una romería” con devoción al rojo y negro, retomó sus funciones con el primer “corte” post inicio.



































