La crónica de El Litoral así lo relató, aquél día de setiembre de 2006: "Corría el minuto 42 del primer tiempo, Colón aguantaba las embestidas de Vélez y cuidada como una reliquia el gol que a los 11 segundos, había marcado el pibe Malandra. Era un partido de dientes apretados para este Colón que busca sumar puntos para empezar a escapar de la zona de promoción. La gente alentaba para aguantar el resultado. Había intensidad en el juego, pero no jugadas polémicas, ni fallos para cuestionar a los árbitros. Sin embargo un encendedor voló desde la platea y le pegó en la cara al juez de línea Horacio Herrero. El golpe le produjo un corte arriba de la ceja y cayó al piso. Saúl Laverni se acercó, comprobó la lesión y en un fútbol argentino sensibilizado por lo que ocurrió con Daniel Giménez la semana pasada; no dudó en suspenderlo".



































