Los hinchas de Colón se fueron al descanso con las manos coloradas, de tanto aplaudir a sus jugadores, cuando el brasilero marcó el pitazo del primer tiempo. Claramente y por nocaut, esos primeros 45 minutos coperos el mejor trago desde que llegó Julio César Falcioni. ¿Qué se le puede recriminar a ése Colón que lo borró a Peñarol?: sólo que no hubiera marcado uno o dos goles más de diferencia. Que claramente los merecía de manera obscena.


































