Apenas terminado el partido, ya duchado, Luis Miguel Rodríguez fue derivado al Sanatorio Santa Fe y allí se le practicaron los primeros estudios. Además de los médicos, con el Pulga estaba también el secretario deportivo, Mario Sciacqua. Pasada la medianoche, se confirmó que la lesión es un desprendimiento en el aductor, con un tiempo de recuperación que le demandará entre 30 y 60 días. Así, el Pulga Rodríguez no podrá ser de la partida en los próximos encuentros que afrontará el equipo, tanto en el viaje a Asunción para jugar con Olimpia, como el partido con Arsenal de la penúltima fecha, el cotejo con Cerro Porteño en Santa Fe y también el último partido ante Vélez por la fase regular de la Copa de la Liga Profesional. Lo mismo ocurriría con los partidos restantes de la fase de grupos del la Libertadores. Una baja lamentable y que se hará sentir.