No queda otra, para el Colón de "Pipo", que dar vuelta la página, levantar la cabeza, inflar el pecho y curar heridas en el mismo rectángulo verde. Es que el doloroso 0-4 contra La Academia en el propio Cementerio de Elefantes fue un tanque de agua helada en el Mundo Colón, acostumbrado desde que llegó Néstor Raúl Gorosito a observar un equipo siempre competitivo, algo que olvidó por completo este domingo a pesar del aliento de su gente. Con pocas horas para recuperar, definir los once y salir a la cancha, el rival de turno (River Plate) sabe que no podrá gritar "¡Campeón!" este miércoles desde las 21.30 cuando se enfrente al Sabalero en el Más Monumental.



































