Este tránsito de Unión por el sendero de la mediocridad en el torneo de la Liga parece no avizorar una explosión inmediata. De la irregularidad de muy malos partidos ante River y Banfield a buenos con Lanús y San Lorenzo, se pasó a dos expresiones futbolísticos que opacaron lo que se había logrado, sobre todo, en la goleada 4-0 ante el hoy tambaleante San Lorenzo (que había llegado puntero al partido en Santa Fe). Con Huracán fue clave la buena actuación de Moyano para rescatar un punto. Con Talleres, más allá de la injusticia del resultado y la mala actuación del árbitro, se advirtieron esas cuestiones que venimos marcando desde hace un tiempo: la falta de jerarquía que tiene Unión en algunos sectores de la cancha.

































