No son contemporáneos. O mejor dicho, hay uno de ellos que aventaja a los otros dos en edad. Pero "el amor es más fuerte" y hay algo que no los diferencia. Al contrario, los une con lazos inquebrantables que arrancan desde la raíz más profunda: nacieron en Unión, se criaron en el club, defendieron su camiseta y hoy el destino los ha llevado a otros lugares, disfrutando de su presente pero, a la vez, recordando y añorando lo vivido por cada uno de ellos en la institución que los cobijó de chiquitos.



































