El futbolista rafaelino Joaquín Castellano, un chico de 19 años que los "ojeadores" de Unión de Santa Fe vienen siguiendo desde hace un par de años, quedó atrapado en el medio de intereses de clubes e intermediarios, algo tan habitual en este mundo del fútbol. El conflicto se genera porque la propuesta que le realizó Fabián Brasca (vicepresidente de Spahn) al club rafaelino es insuficiente. "Unión quiere sacar el chico sin pagar casi nada...no hay que ningunear a los clubes que estamos en una categoría inferior", avisa Adrián Zenklusen, presidente de Ben Hur de Rafaela, club que formó al futbolista "durante 14 años". Al mismo tiempo, Talleres de Córdoba y Atlético de Rafaela también lo quieren, aunque el pibe ya eligió: "Quiero jugar en Unión".



































