Su opinión vale y pesa. Sabe de lo que habla porque fue entrenador de Unión en dos períodos, trabajó en el club en otros puestos, conoce a su gente y no va a hablar por hablar. Se lo notaba "embroncado" a Frank Darío Kudelka, hoy entrenador de Lanús, con lo que pasó el domingo en la cancha de Unión. Bronca y hasta algo de tristeza a la vez, porque le toca vivir una suspensión de un partido justamente en ese estadio que tanto disfrutó en aquél inolvidable ascenso de 2011 con un equipo con gran funcionamiento. Y justamente por lo que hizo aquél equipo, se empezó a orquestar lo que se denominó "El estadio de la gente", que ha quedado en un sueño que cuesta demasiado que se concrete, al punto tal que ni siquiera se le puso punto final a una de sus etapas, que es la tribuna desde cuyo techo voló la canaleta que cayó sobre la zona de los futuros palcos, dejando al desnudo un vicio de construcción que no pudo desafiar el fuerte viento que hubo ese domingo e3n Santa Fe.

































