“Es un logro y una satisfacción. Desde que asumimos, combatimos a las mafias del fútbol, en una línea clara que nos bajaron la gobernadora (María Eugenia) Vidal y el ministro (Cristian) Ritondo. Por eso que todos los partidos (en Buenos Aires) de la Superliga (primera fecha) tengan visitantes significa que nuestra pelea contra las barras no es en vano”, declaró el funcionario en un comunicado.
“El fútbol es el deporte más popular de nuestro país y queremos que las puertas estén abiertas para todos. Nuestro trabajo no pasa sólo por si entran bombos o banderas de tal o cual tamaño, sino por denunciar a los barras y sacarlos de las canchas”, manifestó Lugones.