Desde aquél 15 de marzo de 1967 a la fecha, fueron 68 capítulos de una historia muy particular, plagada de anécdotas y hechos que el paso de los años no pudo impedir que se lo recuerde cada vez que se habla de un choque entre Unión y River. Goleadas, una final que Unión perdió sin perder (por el bendito reglamente del "gol de visitante vale doble"), un partido que Unión accedió a que se juegue en Buenos Aires cuando River llevaba 18 años sin ganar un título y una venta (la de Luque en el '75) que fue, por aquél entonces, la más importante de la historia del fútbol argentino entre clubes del país.


































