El actual parate de la ventana FIFA lo encuentra a Unión en un estado de felicidad casi total. Es que, más allá de esa espina en la Copa Argentina por ese cruce que se le escapó ante River en Mendoza, los números en la competencia doméstica le sonríen a Leonardo Carol Madelón: de a poco el Tate va saliendo sin heridas de ese infierno donde se metió en el primer semestre de la temporada. De yapa, además del oxígeno de ocho (8) puntos respecto al descenso, Unión metió dos batacazos seguidos saliendo del 15 de Abril. Ganar de visitante, un rubro casi olvidado: estuvo diez meses sin poder festejar fuera de Santa Fe.


































