Pensar que hubo victorias resonantes ante River en Santa Fe, como las dos veces que le metió cinco goles en la avenida (en 1978 y 1984, con deslumbrantes actuaciones del Turco Alí en los dos partidos). Pero en estos tiempos, ganarle a River como local se había convertido en una “misión imposible” para Unión. Una “trampa” más del destino, porque la vez que Unión acarició la gloria de un campeonato fue justamente en una final contra River (sendos empates en la del Nacional de 1979) y no pudo ser por el guiño reglamentario que favoreció a los millonarios (haber convertido un gol de visitante en el partido de ida).



































