10) Se dice que habría una gestión con Tigre a partir del 1 de enero, cuando Domina ya sea jugador libre. Al margen de eso y de todo lo que hasta acá se dijo y se seguirá diciendo, si no ocurre un cambio radical del cuadro de situación actual, es el final indeseado para una relación que debería haber transcurrido por otros carriles. Domina se va mal de un club en el que creció, se educó, lo forjó como jugador de fútbol profesional y le dio la posibilidad de llegar a la Primera División del fútbol argentino. Y el club pierde un patrimonio en el que invirtió durante muchos años y que debió haber capitalizado de otra manera, sobre todo en lo económico, porque es un jugador de gran futuro y que podría haber significado un ingreso económico muy bueno para un club como Unión que, en los últimos tiempos, ha vendido mucho. Errores de los dos lados, sin dudas. Se debió advertir la gravedad de la situación. Domina se va a ir mal de Unión. Y Unión habrá perdido un capital muy importante.