El primero en caerse fue Jonathan Bay, quien en el calentamiento previo al partido ante Newell's sintió una molestia que luego se confirmó como desgarro. Algo similar le sucedió a Claudio Riaño el lunes pasado, antes del cotejo ante Arsenal, aunque su diagnóstico arrojó una distensión. De todas formas, los dos se pierden el partido con Unión y, probablemente, el último ante Boca, en la Bombonera. Y el tercer soldado caído, con una lesión de mayor gravedad, es el arquero César Rigamonti, quien en la última jugada del 5-0 ante los del Viaducto tuvo la mala suerte de chocar con un propio compañero y sufrió la fractura de tres costillas y la fisura de otras dos. Afuera por dos o tres meses.