Era el mes de mayo del año pasado y Andrés Fassi, presidente de Talleres, declaraba en Córdoba: “Hay jugadores que ya cumplieron un ciclo; hay que hacer una renovación del plantel”. Los dardos apuntaban a Cristian Tarragona y Sebastián Palacios, ambos separados cuando quedaban dos encuentros por Copa Libertadores y toda la segunda mitad del año.



































