El hincha quiere ganar. Eso es más viejo que el fútbol mismo. Después, analiza si el equipo jugó bien, regular o mal. La realidad es que hubo muchos partidos en los que Unión jugó mejor que ante Arsenal pero se quedó con las manos vacías o rescatando un puntito. Esta vez, el juego fue inversamente proporcional y sin relación con el resultado. Arsenal consiguió el objetivo de “enmarañarlo” a Unión y el partido parecía “figurita repetida”: Unión con la pelota, el terreno y también llevando a cuesta su impotencia. Esta vez, el final fue feliz porque Luna Diale aprovechó una “corajeada” de Corvalán y en una jugada que se ensució adentro del área chica, apareció el jugador que perdió la titularidad en los últimos partidos para convertir y desatar la euforia en el 15 de Abril.



































