Si se lo compara con el inexistente anterior mercado de pases, esto de Unión incomparable. Llegaron ocho jugadores (Ham, Angulo, Mauricio Martínez, Fragapane, Tagliamonte, Arturia, Colazo y Julián Palacios) y se renovó la permanencia de Corvalán, Thiago Cardozo y Bruno Pittón. Es cierto que se fueron varios, pero lo importante es que esta vez -a diferencia de lo que pasó en el mercado pasado- el presidente entendió, hizo las cuentas e hizo lo que había que hacer para saciar la pretensión de un entrenador que permanentemente le fue tirando "tiros por elevación" el año pasado, amenazando seriamente en varias ocasiones con pegar el portazo. Cosa que no hizo por esa comunión tan profunda que existe entre él y su cuerpo técnico con el plantel profesional.


































